El índice S&P Merval volvió a cerrar otro mes con subas y consolidó la fuerte tendencia alcista. De esta forma, en lo que va del año, el índice accionario local acumuló un incremento del 40% medido en dólares.
Esta mejora ocurrió en un contexto de incertidumbre local por las elecciones primarias y de cara a las generales, que profundizó la dolarización de carteras de los inversores. En ese marco, el Merval se posicionó como instrumento de cobertura ante la devaluación del tipo de cambio oficial y la volatilidad cambiaria de las últimas semanas.
En esta línea, Mauro Natalucci, analista en Rava Bursátil, consideró que una mayor recuperación estará atada a dos factores claves: las elecciones de octubre y la cantidad de pesos que vayan hacia el mercado. “La caída en la demanda de pesos y la velocidad de circulación del dinero aceleran la inflación y, en ese contexto, se busca tener los pesos en algún activo, en este caso las acciones argentinas. Eso es lo que explica la suba que tuvo el Merval durante todo el año”, afirmó.
En cuanto a los sectores, analistas coinciden en que los energéticos y agropecuarios serán los más beneficiados. Alra destacó al respecto: “La sequía provocó un gran retroceso en la economía productiva pero su recuperación podría liderar el mercado financiero. Es uno de los sectores más importantes y productivos de la economía argentina. Por otro lado, las energéticas siguen su camino a nivel mundial mostrando su fortaleza. Argentina, con Vaca Muerta, no es la excepción”.
Por otro lado, Gabriel Pessi, analista de research de Balanz, destacó que “el mercado de renta variable no percibió el resultado de las elecciones como algo negativo”.
“A pesar de la depreciación de 29% en el contado con liquidación, el S&P Merval subió 1,7% (ajustado por CCL) desde las PASO. Esto parece indicar un optimismo acerca de un escenario de cambios en donde habrá reformas en cuestiones claves como el frente fiscal, por ejemplo. Estamos neutrales con respecto a la renta variable después del rally de 2022-23, básicamente porque vemos con probabilidades considerables que triunfe una agenda de reformas extremas, lo que conlleva un elevado riesgo de ejecución y lo que podría castigar los precios de los activos. A menos que veamos una mejora significativa en las expectativas para las condiciones económicas el próximo año, será difícil superar la barrera de los u$s1.000 en el S&P Merval”, proyectó.
Desde Balanz agregaron: “El upside de los precios existe, aunque más bien acotado y cercano a los u$s850-900. En general, somos constructivos principalmente en el sector de energía, pero el escenario electoral requiere de cautela adicional, con una volatilidad en aumento. A pesar de esto, para aquellos inversores con una visión más constructiva, encontramos valor en Central Puerto, Transportadora de Gas del Sur y Transener. IRSA y Aluar nos parecen también buenas alternativas”.
Fuente: Ambito
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