Subieron los dólares libres, el BCRA perdió reservas, bajaron los bonos, subió el riesgo país y se achicó más la Bolsa. Pero los datos que más asustaron fueron indicadores de la economía real.
Con el primer debate presidencial ya muy cerca, y a apenas 25 días de la elección que comenzará a definir quién sucederá a Alberto Fernández en la Casa Rosada, el mercado financiero argentino tuvo ayer el peor día en mucho tiempo: todos los dólares libres subieron, la brecha cambiaria saltó al 122%, los bonos perdieron más valor, el riesgo país subió al mayor nivel en 100 dias y la Bolsa de Buenos Aires, medida en moneda dura, fue otra vez la peor de todas.
Sin embargo, por más increíble que parezca, semejante cuadro de situación en el pizarrón estrictamente financiero no fue lo peor del día. Hubo cuatro datos que hicieron bajar la cabeza de ahorristas, inversores y analistas:
- Mientras el Congreso sigue mirándose el ombligo, incluso en la ley de alquileres, los escribanos de la provincia de Buenos Aires confirmaron que hubo más actividad en agosto (se hicieron 9.492 operaciones, 17% más que en julio y 9,4% más que en agosto de 2022), pero lo grave es que el valor en dólares de esas operaciones se hundió, cayó 30% contra julio y 18% por debajo de agosto de 2022. Y eso sucede según operadores del sector porque alquilar no es negocio, y los que son propietarios quieren sacar todo lo que tienen de Argentina, se desprenden, y a otra cosa.
- Según el Indec, las ventas en los supermercados bajaron en julio por segundo mes consecutivo, con una caída del 2,5% anual y en los mayoristas el derrumbe fue del 3,2% anual, lo cual significa literalmente que las familias argentinas se están llevando menos cosas para sus casas, lo cual significa, sin ambigüedades, “hambre”.
- El analista Gustavo Neffa, director de Research for Traders, advirtió que con el actual plan platita reforzado entramos en una espiral inflacionaria, con un incremento del déficit fiscal generado por Massa para entrar al balotaje, y eso nos coloca en una situación muy peligrosa.
- Desde la organización Libertad y Progreso realizaron un trabajo en el que concluyeron que el nivel actual de la Actividad económica muestra que el PIB per cápita de 2023 está en los mismos niveles del 2007.
O sea, propietarios de salida, familias con menos capacidad de compra, una escalera inflacionaria que nos puede llevar a un momento ciertamente difícil y la confirmación de que el estancamiento al que nos ha llevado la administración Fernández-Fernández ya no es de 12 años como se venía afirmando hasta ahora, sino que la parálisis es de 16 años, tres lustros en los que la economía mundial tuvo una expansión promedio del 8%, con picos de casi 20%, por lo que todo el mundo mejora, mientras que Argentina se quedó anclada prácticamente desde que Néstor Kirchner se negó a ajustar, como le recomendaba su ministro de Economía Roberto Lavagna, que decidió renunciar ante la negativa del Presidente.
Fuente: El Economista
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