Deberá renovar más de $220.000 millones en un contexto de incertidumbre generado por el documento de Juntos por el Cambio que agitó el fantasma de un reperfilamiento en caso de triunfar en las elecciones.
El contexto electoral ya desató las primeras complicaciones para el escenario financiero. El Gobierno tendrá que superar este miércoles un exigente llamado a licitación de deuda en pesos, luego de la difusión del documento de la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio que volvió a agitar el fantasma de un reperfilamiento de vencimientos para todo lo que quede para después del 10 de diciembre en caso de triunfar en las presidenciales.
El miércoles y el jueves, día en que tendrá lugar la segunda vuelta de la licitación para las entidades formadoras de mercado, el Palacio de Hacienda tendrá que conseguir los pesos para enfrentar un vencimiento de una LECER (X17F3) por $227.984, según datos de la Oficina del Presupuesto del Congreso (OPC). Además de ello, tendría que sumar algo más para financiar el déficit fiscal del mes.
De las operaciones de colocación de deuda de enero al Gobierno le quedó un neto de unos $220.000 millones, de modo de ya poder ir cubriendo vencimientos inmediatos. A diferencia de los anteriores llamados, en esta oportunidad la Secretaria de Finanzas tiene que atravesar la barrera que le impusieron las declaraciones de los economistas opositores, que ponen en duda el pago de la deuda en pesos.
Esa situación está llevando a que los pazos para los vencimiento se acorten a no mas de tres meses. En marzo hay compromisos por el equivalente a u$s3.900 millones, y en abril salta a u$s10,500 millones, por lo que es casi inminente que el gobierno salga a anunciar un nuevo canje de deuda. La incertidumbre es tan grande que en octubre, cuando las elecciones ya estarán definidas, los vencimientos solo alcanzan al equivalente a u$s316 millones.
Cruces por la deuda en pesos
Días atrás, el ex viceministro de Economía, Emmanuel Álvarez Agis, planteó que existe enorme riesgo en “coquetear con la deuda en pesos” al afirmar que la inversión en letras del Tesoro es el recurso que tienen las empresas “para evitar que se le derritan los fondos” de capital de trabajo, con el cual pagan los salarios, entre otros gastos.
Según estimaciones de la administradora de fondos Balanz, sobre un total de $13 billones del stock de deuda del Tesoro, unos $3 billones son los que estarían en manos de las empresas que menciona Álvarez Agis. Son letras que están en la cartera del sector privado no financiero.
Los equipos técnicos de Balanz creen que esos $3 billones van a tratar de salir del “riesgo Tesoro” y pasarse a opciones como depósitos a plazo en los bancos o bonos en pesos corporativos. De modo que cuando el secretario de Finanzas, Eduardo Setti, arme el próximo menú de opciones del llamado de esta semana, tendrá que proponer algo que contrarreste la desconfianza.
“Entendemos que a lo largo de los próximos meses van a ir yéndose debido al riesgo de que ocurra una reestructuración o reperfilamiento”, señaló Alejo Rivas, analista de Research de Balanz para el mercado argentino, en una charla reciente con inversores.
La potencial emisión de pesos para financiar todo ese movimiento de fondos tendría impacto en la inflación. Rivas considera que a ello hay que sumarle una emisión por un dólar soja 3 que llegaría en marzo y por la propia dinámica de los pasivos remunerados del Banco Central.
Con el objetivo de contrarrestar los cuestionamientos opositores, el viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, sostuvo este fin de semana en una columna de opinión publicada en Infobae que “mantener el ratio deuda/PBI en 12% supone un esfuerzo fiscal del orden del 0,2% del PBI, lo cual, a nuestro juicio, es bien sostenible”.
De acuerdo con estimaciones de Portfolio Personal Inversiones (PPI), algo de ese movimiento de fondos ya se está produciendo. “Luego de una semana de muchas discusiones en torno a la deuda en pesos, observamos con mucha atención los movimientos recientes en la industria de Fondos Comunes de Inversión (FCI)”, dice PPI . El agente de Bolsa señala que el jueves pasado “se fueron alrededor de $82.773 millones de la industria, explicados en 93,85% por un fuerte retiro de los fondos de liquidez inmediata (o ‘Money Market’).
Fuente: Ambito
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