Se sabe, una de las frases más repetidas en la historia de la política suele decir “Yo te puedo acompañar hasta la puerta del cementerio, pero en la tumba no me meto”. Y en las últimas horas, cuando ya transcurrieron 41 meses desde que Cristina Kirchner le puso la lapicera en la mano a Alberto Fernández, en medio de un temblor financiero de proporciones, ayer aparecieron cinco rumores de renuncias alrededor del Presidente.
El que ya confirmó su salida fue el empresario Antonio Aracre (ex Syngenta), que dejó de ser jefe de asesores. Las otras salidas aún no fueron confirmadas, pero están al caer (forman parte de la lista que le pasa Cristina a Alberto con los funcionarios que no funcionan). Y un elemento que hizo mucho ruido este fin de semana fue lo expresado por la ex embajadora de la izquierda más rancia del kirchnerismo, Alicia Castro, quien afirmó, desembozadamente, casi cuatro años después de haber participado de este Gobierno y de cobrar altos ingresos viajando por el mundo, que el gobierno de Alberto es incluso peor que el de Mauricio Macri.
Todo este borboteo surgió después de la elección del domingo en las provincias patagónicas (a gobernador en Río Negro y Neuquén y a intendente en Trelew), donde un FdT mixturado obtuvo pobres resultados en las urnas, al punto que en la ciudad de Chubut, donde Máximo Kirchner fue en persona a hacer campaña por su candidato, logró sacar apenas el 14% de los votos y el 86% de la gente votó en su contra.
En medio de esta situación política tan inestable, que adelanta que está casi confirmado que el FdT perderá el poder en octubre próximo, no solo los laderos de Alberto se empezaron a bajar del barco. Sino que los inversores aceleraron su salida del peso, llevaron a los dólares libres a nuevos récords. Con un agregado: Massa intentó manipular el mercado gastando reservas, chupando depósitos y vendiendo bonos. Pero fue todo en vano: las maniobras realizadas por el titular del equipo económico no tuvieron el menor resultado.
Ayer, un día después de que le dieran a Massa el Ok técnico para poder canjean bonos en dólares ley Nueva York por bonos en pesos ley argentina con vencimiento en 2036, Massa hizo todo tipo de movimientos para ver si lograba frenar el embate de los inversores. Pero igualmente, todos los dólares libres (blue, MEP y CCL) tuvieron el salto diario más grande desde que Massa está en el poder. Y mientras eso sucedía, el ministro está preparando sus nuevos conejos realizando hoy una nueva licitación de bonos en pesos, y lo que sería una serie de medidas acordadas con el FMI, que se conocerían este jueves.
Mientras este terremoto ocurría en Argentina, los mercados externos tuvieron un día de lo más tranquilo. Entraron balances trimestrales de bancos a la Bolsa de Nueva York (Bank of América engordó con el colapso bancario) y todos los valores que se negociaron en torno a Wall Street estuvieron particularmente quietos, con un dato esencial: empieza a crecer la convicción de que el colapso bancario se superó y que bajó algo la probabilidad de recesión en EE.UU. Con eso, hubo una leve baja en las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4,8% anual a 1 año de plazo, 3,7% a 5 años, 3,6% a 10 años y 3,8% a 30 años. Y detrás de esos rendimientos, en el exterior el dólar subió 0,8% en Brasil y 0,2% en México, pero bajó 0,1% en China, 0,3% en Japón, 0,4% contra el euro y la libra y también bajó 0,8% en Chile.
Después, a nivel local, el mercado cambiario entregó unos números que deben ser leídos tomando un tilo. En el segundo día de dólar agro y el séptimo día del dólar soja 3.0, el Banco Central compró apenas US$1 millón en el mercado de cambios, y al mismo tiempo la autoridad monetaria chupó depósitos por otro $1 billón en Leliq y perdió US$ 100 millones en reservas.
Por si esos datos no enervaran a muchos, hubo otros dos elementos que incrementaron los nervios de muchos. Como los datos que captura el BCRA a través del Relevamiento de Expectativas de Mercado, además de ir consultando a menos gente cada mes, ahora se dice que el REM va a ser suspendido. Y lo que determinó que muchos se restregaran los ojos fue que la página donde se muestra la evolución de los depósitos estuvo fuera de línea (por lo menos hasta el cierre de esta edición).
Por todo eso, hubo mucho nerviosismo, los dólares libres se dispararon y no conocen techo: anotaron saltos de entre $10 y $17, y el Gobierno no tiene cómo frenarlos. Ayer el dólar blue saltó $10 hasta $418, el dólar Qatar subió 68 centavos hasta $447,46, el Senebi saltó $9,75 hasta $424,48, el MEP brincó $13,41hasta $408,86 y el contado con liquidación se elevó $16,98 hasta $425,95. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 87% y la del CCL con el mayorista se ubicó en 96%.
Y esto no fue únicamente en las posiciones contado. En el Rofex, donde se firman contratos de dólar futuro, hubo un brinco en las tasas de interés pactadas: hasta agosto (mes de las PASO) se paga una tasa del 100% anual, pero para noviembre ese interés sube a 150% y para enero llega al 165%. Con buena parte de los analistas afirmando que la barrera de los $500 se cruzará mucho antes de lo que se supone.
Fuente: El Economista
Leave a Reply