A contramano de rojos en casi todas partes, Argentina tuvo un buen primer día de octubre. En el exterior todo se alteró por el bombardeo de Irán a Israel, algo que hizo saltar al petróleo y a los metales preciosos. Aquí, con presión política por la marcha universitaria, todo estuvo muy tranquilo.
Con el día cruzado por dos temas principales (el bombardeo de Irán a Israel en el exterior y la preparación para la marcha universitaria de este miércoles), el mercado financiero argentino logró este martes redondear una rueda con un resultado claramente positivo: los dólares libres siguen sin reacción, el BCRA pudo comprar dólares y recuperar reservas, los bonos subieron, el riesgo país subió, y (a contramano de una baja bursátil mundial) los papeles privados argentinos estuvieron en alza, y con buen volumen.
A nivel global, el pulso de los negocios tuvo que ver con la inquietud por el Medio Oriente, algo que hizo rebotar fuerte el precio del petróleo y que sostuvo nuevamente a los metales preciosos hacia nuevos incrementos. Sin dudas, sobre todo en Europa, temen que una escalada en las peleas de Oriente Medio terminen llevando las cosas a un camino de no retorno, con el agravarte de que la elección presidencial de EE.UU. está a cinco semanas de distancia, y toda esta problemática puede modificar el resultado en las urnas.
Con lo de Israel en el medio, en la economía norteamericana volvió a sobrevolar la idea de que las chances de ir a una recesión existen, por lo que se supone que la Fed deberá bajar su tasa base más rápido. Y con eso, volvieron a bajar las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4% anual a 1 año de plazo, 3,5% anual a 5 años, 3,7% anual a 10 años y 4,1% anual a 30 años. Y detrás de eso en el exterior el dólar subió 0,8% en Chile, 0,7% contra la libra, 0,6% contra el euro y 0,3% contra el real, pero no cambió en China y bajó 0,1% en Japón y 0,4% en México.
A nivel cambiario local, tras la compensación de encajes y la suba del oro, la situación del BCRA mejoró. Con el dólar exportador a $ 1054, la autoridad monetaria compró US$ 122 millones en el mercado. Y al final del día Reconquista 266 pudo sumar nada menos que US$ 1.291 millones a las reservas. Eso planteó un mercado cambiario que va acercando puntas: el dólar blue bajó $10 hasta $1.220, el Senebi subió $5,19 hasta $1.244,44, el MEP subió $7,64 hasta $1.220,11 pesos y el contado con liquidación subió $7,76 hasta $1.248,22. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 21% y la del CCL con el mayorista fue del 28%.
En cuanto a la negociación con papeles argentinos, tuvo influencia la ley de boleta única y, mientras la política empuja todo lo que puede la marcha universitaria para ver si horada el poder del oficialismo, en las redes tronaron las críticas con los que usan a la universidad para ver si juntan votos.
De ese modo, con los inversores confiados en que Milei podrá seguir con el ajuste (hoy mismo cerró una empresa estatal del trenes y despidió a 1.388 empleados), volvió a reaparecer el interés por la compra de papeles del Estado. Con buen volumen y muy diversificado, los bonos argentinos subieron 0,6% y el riesgo país bajó 3 unidades, hasta 1287 puntos básicos.
El conflicto en Medio Oriente y el temor a una recesión a pesar de tasas bajas provocaron un mal día en la Bolsa de Nueva York, ya que el Dow perdió 0,4%, el S&P cedió 0,9% y el Nasdaq retrocedió 1,5%. En tanto que la Bolsa de San Pablo subió 0,5% y la de México bajó 0,6%.
Pero, notablemente, los papeles privados argentinos lograron esquivar el rojo que tuvieron casi todos los mercados externos. Con $53.700 millones operados en acciones y $48.891 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 1,9%. Con los ADR argentinos en anotando una suba en bloque del 1% al 4% para Telecom, TGS, Central Puerto, Cresud, Macro, YPF, Pampa E, IRSA, Francés y Supervielle.
Lo que tuvo mayor reacción a la tensión geopolítica mundial fue el panel de materias primas. Hubo una suba del 3% para el petróleo. Los metales preciosos también estuvieron para arriba. Igualmente, los metales básicos actuaron en alza. Fue una gran rueda para los granos tanto en Chicago como en Rosario, sobre todo con muy buenos vientos para el precio del trigo. Y lo ciertamente sorpresivo fue que las criptomonedas esta vez no fueron tomadas como refugio, sino todo lo contrario: se terminó con una caída del 2,1% para el Bitcoin y con bajas de hasta al 5% para el resto de los valores de ese panel.
Fuente: El Economista
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