Mientras la tensión política va en aumento en un cúmulo de frentes, los inversores están montados en un gran momento con el mercado argentino. Los dólares libres bajaron aún más. El BCRA sigue comprando dólares, pero las reservas cedieron porque se fueron algunos dólares blanqueados.
Con creciente tensión política -por el dinero a las universidades, por los paros en salud y por el paro programado para fin de mes para el transporte- el mercado financiero argentino volvió al modo de los primeros meses de la presidencia de Javier Milei: los inversores se mueven completamente a favor, mientras se ve a la oposición haciendo todo lo posible para horadar a un Presidente que, según el consultor Jorge Giacobbe, en este momento tiene por primera vez más imagen negativa que positiva.
Este miércoles se juegan grandes cosas, entre ellas el primer test legislativo para ver si Diputados frena el veto de Milei a los fondos de las Universidades, con estudiantes tomando centros de estudios y preparando una gran movilización para radicalizar la protesta frente al Congreso. Y, además de eso, el ministro de Economía Luis Caputo enfrentará mañana un duro test en el mercado, ya que debe tomar pesos de los inversores en una licitación para cubrir vencimientos por $5,1 billones (equivalentes a US$ 4.300 millones que buscará renovar con tasa positiva, por lo que en los hechos hará crecer la deuda en dólares).
Sin embargo, a pesar de todo el terreno en contra que se presenta este miércoles, el mercado acaba de vivir un martes brillante: el banco de inversión de Wall Street Morgan Stanley emitió un informe en el que dice que cambió de posición, ya que había recomendado no comprar papeles argentinos, y sin embargo ahora les dice a sus clientes que se claramente conveniente tomar posición en papeles nacionales. Con ese marco, los dólares libres cayeron más y se convirtieron en la peor inversión del año. El BCRA compró dólares por octavo día consecutivo, pero perdió reservas porque dólares blanqueados se están yendo de los bancos desde que comenzó octubre. Los bonos subieron de manera muy firme y el riesgo país se hundió más, ya al borde de estar en el menor nivel desde que Milei es Presidente. E incluso hubo sonrisas en la Bolsa, ya que el S&P Merval subió y hubo avance en bloque para los ADR argentinos en Nueva York.
Todo este contrasentido que se vive en Argentina también encuentra cambios de posición en EE.UU., a cuatro semanas de la elección presidencial y con Kamala Harris intentando seducir a Wall Street porque su ventaja en las encuestas está empezando a perder fuerza. El potente crecimiento del empleo en EE.UU. pone en este momento a duda cuál será la actitud de la Fed una vez que se supere la votación del 5 de noviembre. Hace dos semanas se pensaba que iba a bajar su tasa base en 50 puntos básicos (de 5% a 4,50%), luego se pensó que la iba a bajar en solo 25 puntos (de 5% a 4,75%) y ahora empiezan a aparecer analistas que deslizan que posiblemente en noviembre Jerome Powell no toque la tasa y la deje inmóvil en 5% anual.
Todo este oleaje de conjeturas hizo que se observara algo que no se veía desde hace mucho tiempo en el mercado norteamericano, ya que se aplanaron por completo las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4,2% anual a 1 año de plazo, 3,8% anual a 5 años, 4% anual a 10 años y 4,3% anual a 30 años. Es decir, se paga casi la misma tasa en el plazo más corto que en el más largo. Y con eso en el exterior el súper dólar volvió a defenderse bien contra todas las monedas, ya que subió 0,9% en Chile, 0,8% en Brasil, 0,6% en China, 0,2% en México y 0,1% en Japón, no se movió contra el euro y bajó 0,1% únicamente contra la libra (la mejor moneda de este año).
Y lo aún más abstruso de todo es que mientras el dólar global se muestra firme, en Argentina el billete verde sigue barranca abajo, convirtiendo al peso argentino es una de las monedas que más se está revaluando en este momento. Hoy, con el dólar exportador a $ 1050,77, el BCRA compró US$ 39 millones en el mercado, lo cual significa que acaba de lograr este martes adquisiciones en ocho ruedas consecutivas en un momento del año en el que debería haber sequía de divisas. Pero, por salida de dólares blanqueados de los bancos (en las primeras cuatro ruedas del mes se fueron US$ 583 millones del stock de depósitos privados), al final del día el BCRA perdió reservas por US$ 175 millones.
Sin embargo, en este momento tan particular, los dólares libres caen más y se convierten en la peor inversión del año. El dólar blue cayó $10 hasta $1.175, el Senebi bajó $9,03 hasta $1.212,47, el MEP cayó $14,75 hasta $1.170,53 y el contado con liquidación bajó $8,31hasta $1.214,84. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 16% y la del CCL con el mayorista fue del 24%.
Con esto debe advertirse que en lo que va de 2024 el contado con liquidación sube 24,2%, el dólar MEP avanza 17,4% y el dólar blue tiene un aumento del 14,6%, con la tasa de interés de los plazos fijos pagando en lo que va del año 46%, todo con una inflación que está arriba del 110% (o algo muy cerca, lo confirmará este jueves a las 16 en punto el Indec). Mientras la Bolsa porteña sube 86% en pesos o 62% en dólares. Con los bonos anotando un avance del 51%.
En medio de todo este despiplume de variaciones tan diferentes, mañana la secretaría de finanzas llamará a licitar Lecap, Boncap, Boncer y bono dollar linked para cubrir vencimientos por $5,1 billones. Para intentar seducir a los inversores ofrecerá:
Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 31 de enero de 2025 (s31e5 – reapertura).
Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 28 de abril de 2025 (s28a5 – reapertura).
Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de mayo de 2025 (s30y5 – reapertura).
Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 15 de agosto de 2025 (s15g5 – nueva).
Un bono del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 17 de octubre de 2025 (nuevo).
Un bono del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 15 de diciembre de 2025 (nuevo).
Un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 15 de diciembre de 2025 (tzxd5 – reapertura).
Un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 31 de marzo de 2026 (tzxm6 – reapertura).
Un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 31 de marzo de 2027 (tzxm7 – reapertura).
Un bono del Tesoro nacional vinculado al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 15 de diciembre de 2025 (tzvd5 – reapertura).
Será todo un desafío porque en el último llamado las ofertas fueron 25% más bajas que el dinero que vencía. Sin embargo, con la recomendación dada vuelta de Morgan Stanley en la mochila, con pocos negocios, los bonos argentinos subieron este martes casi 1% y el riesgo país bajó 19 unidades hasta 1.188 puntos básicos, por lo que está testeando el nivel más bajo desde que Milei está en la Casa Rosada.
Los mercados del mundo, mientras tanto, están con una volatilidad notable, ya que las cifras se mueven según lo que se especula con la elección entre Trump y Harris, según lo que hará la Fed y según lo que pase en Medio Oriente, que un día parece que se van a arrojar cascotes hasta morir, y al día siguiente plantean iniciar una necesaria tregua. Con todo eso, tras la dura caída del lunes, hubo un repunte en la Bolsa de Nueva York, con suba del 0,3% para el Dow, avance del 1% y suba del 1,5% para el Nasdaq. Mientras que la Bolsa de San Pablo cedió 0,4% y la de México bajó 0,5%.
En tanto, muy en línea con el optimismo que hay con los bonos, dándole completamente la espalda al intento de helicóptero que fermenta la oposición política y la mayor parte de los gremios, en la bolsa porteña volvieron a florecer las sonrisas. Con $38.735 millones operados en acciones y $44.814 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 1% (1,9% en dólares). En tanto que los ADR argentinos anotaron subas del 1% al 4% para Francés, Macro, Mercado Libre, Galicia, Supervielle, Cresud, Central Puerto y Telecom, con caída del 3% para Bioceres.
Pero por si algún desprevenido no entiende bien lo que pasa, tras la fuerte explosión del barril de crudo que hubo durante los últimos días, este martes hubo un derrumbe del 4,5% para el petróleo. Los metales preciosos estuvieron en descenso. También hubo una fuerte baja para los metales básicos. En Chicago los granos estuvieron mixtos (bien el trigo, mal la soja y el maíz). En Rosario fue diferente, ya que el maíz subió, pero la soja y el trigo bajaron. Y la tómbola también se dio vuelta para el mundo cripto: el Bitcoin bajó 2,1% con panorama mixto en el resto de los valores de ese panel.
Fuente: El Economista
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