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Volatilidad pura: nadie sabe la dirección de los activos

Volatilidad pura: nadie sabe la dirección de los activos

Trump le contestó a China que le aplicará un arancel del 104% por haberle respondido. Y el Banco Central Chino decidió devaluar el yuan, lo cual altera el comercio de medio planeta. Eso provocó un gran ida y vuelta de los mercados. Abrieron bien, pero cerraron para abajo

A los saltos, con volatilidad extrema, los mercados de aquí, allá y todas partes tuvieron este martes un arranque con algún rebote tras las tres ruedas destructivas de jueves, viernes y lunes, pero a media rueda nuevas tensiones por los aranceles entre EE.UU. y China volvieron a dar vueltas las cosas y todo terminó nuevamente en rojo.

Sin que nadie pueda saber si lo hace en serio o sólo como una amenaza, Donald Trump confirmó que le aplicará un arancel del 104% a China, tras el contraataque de Xi Jinping, que le respondió con un arancel del 36% el viernes. Y esta vez, como un efecto secundario, Beijing decidió devaluar su moneda internacional (el yuan) mientras mantiene bajo control el renminbi. Eso provocó una generalizada suba del dólar en toda América Latina, que tiene muchos países con China como principal socio comercial.

Y a nivel local, con otras amenazas propias de nuestra coyuntura, la suba de los dólares libres (intervenidos) continúa. En el Congreso se aprobó la creación de una Comisión para tratar la estafa cripto $LIBRA y está todo preparado para la medida de fuerza que se inicia mañana a mediodía con una movilización de la CGT, que presionará acompañando a los jubilados alrededor del Congreso, y que se profundizará el jueves, con el tercer paro nacional en 16 meses de Gobierno (récord mundial).

Todo eso siguió generando incertidumbre. Se deslizó que este viernes, junto con la difusión del IPC del Indec, el FMI anunciaría que ya está aprobado el préstamo por US$ 20.000 millones para Argentina, con liberación inmediata de al menos US$ 8.000 millones. Pero a pesar de ese apoyo, los dólares libres volvieron a subir, el BCRA siguió vendiendo dólares y perdiendo reservas. Los bonos continuaron perdiendo valor y el riesgo país trepó otro peldaño. Y la Bolsa de Buenos Aires achicó un poco más.

Desde los mercados externos vinieron dos noticias, una buena y la otra mala. Por un lado, continuó bajando el precio del petróleo, lo cual pone en duda la sustentabilidad financiera del yacimiento de Vaca Muerta, al punto que eso obligó al titular de YPF a salir a decir que el descenso del barril no pone en riesgo el recurso energético neuquino. Pero mientras el crudo pierde valor, hubo valores hacia arriba para los granos, tanto en Chicago como en Rosario, lo cual terminará llevándole dólares al necesitado BCRA, pero puede provocar más presión sobre los precios internos de los alimentos.

En los bancos, mientras tanto, siguen las movidas para enfrentar la crisis. Por un lado, las entidades desarmaron posiciones por más de $5 billones en letras de liquidez (Lefi), preparándose para recibir el menú de papeles que se ofrecerá este jueves para la nueva licitación de deuda en pesos que se realizará el lunes. En tanto, los inversores se siguen reacomodando: el goteo de depósitos en dólares que hay en los bancos continúa, ya que desde que terminó el blanqueo se fueron US$ 5.293 millones. En tanto que el stock total de depósitos en pesos sigue aumentando: en los últimos 30 días creció en nada menos que 5,8% (creciendo en términos reales y muy por encima de lo que paga la tasa de interés). Esto sucede porque -para retener pesos- las entidades están empezando a pagar tasas del 34% en las tasas de los plazos fijos grandes, denominadas Tamar.

Mientras la mitad de los países que recibieron suba de aranceles ya se puso en comunicación con Trump para realizar alguna negociación, China redobla su resistencia, y tras equipararle los aranceles a Trump, su banco central devaluó el yuan, alterando un valor que se había mantenido bastante estable en los últimos tiempos.

Los inversores ven que la tensión va a continuar, entienden que las repercusiones todavía pueden ser impredecibles. Según el Scotiabank, la Fed no recortaría tasas este año tras los aranceles recíprocos de Trump y, con baja en el precio contado de los bonos de la Reserva Federal, subieron las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,9% anual a 1 año de plazo, 3,9% anual a 5 años, 4,2% anual a 10 años y 4,7% anual a 30 años. Y el efecto fue un dólar global partido: en el exterior el billete verde subió 1,7% en Brasil, 1,3% en Chile, 0,7% en México y 0,4% en China, pero bajó 0,3% contra el euro y la libra, 1% contra el yen y 1,2% contra el franco suizo.

En el mercado cambiario local, con el dólar exportador a $1.160,37, el BCRA vendió US$ 60 millones en el mercado y, al final del día, la autoridad monetaria perdió reservas por otros US$ 134 millones. La sangría continúa y lentamente los ahorristas vuelven a tomar posición en la posición de reserva clásica de los argentinos: el dólar blue subió $15 hasta 1.360, el Senebi subió $11 hasta 1.388, el MEP subió $12,02 hasta 1.378,31 y el contado con liquidación subió $16,43 hasta 1.377,43. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 23% y la del CCL con el mayorista fue del 28% (la mayor desde agosto del año pasado).

Al mismo tiempo, a la espera de lo que pueda pasar con la licitación del próximo lunes, y después de que Morgan Stanley sacara a los títulos públicos argentinos de su menú de recomendaciones, con triple volumen, los bonos argentinos bajaron otro 0,6% y el riesgo país subió 18 unidades, hasta 978 puntos básicos, el nivel más alto desde fines de octubre del año pasado.

El zig zag de las cotizaciones se vio de manera muy marcada en la Bolsa de Nueva York. De arranque parecía que se armaba una larga fila de países dispuestos a ir al besamanos en Washington para negociar con Trump. Pero al conocerse que Trump le subirá el arancel a China a un 104%, sin saber si eso es una broma o una realidad, los precios bursátiles se pusieron nuevamente en negativo.

Finalmente, en el cierre se concretó una nueva baja en la Bolsa de Nueva York: el Dow perdió 0,8%, el S&P achicó 1,6% y el Nasdaq retrocedió 2,1%. En tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 1,3% y la de México cedió 0,3%.

A nivel bursátil local ocurrió algo parecido. Todo arrancó en verde, en lo que parecía un día de alivio. Pero en el cierre, con $163.053 millones operados en acciones y $168.156 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,7%. Y los ADR argentinos en Nueva York terminaron con subas del 1% al 2% para Supervielle y Mercado Libre, pero con bajas del 1% al 7% para Bioceres, Cresud, Loma Negra, YPF, Edenor, Central Puerto, Pampa E, IRSA y TGS.

Y donde también siguen las repercusiones fuertes es en las materias primas. Hubo otra dura del 4,1% para el petróleo. Los metales preciosos se mostraron sin fuerza. Los metales básicos actuaron a la baja. Con China retirada de la compra en EE.UU., en Chicago hubo subas para la soja el maíz y el trigo. Y en Rosario también hubo un muy buen día para el maíz, la soja y el trigo, aunque baja para el sorgo. Y donde volvió a haber decepción fue en el mundo cripto: el bitcoin bajó otro 2,2% y hubo caídas de hasta el 5% hasta el resto de los valores del panel, sobre todo en el Ethereum, que desde fines de noviembre a esta parte se derritió desde US$ 4.000 a apenas US$ 1.458, con un tremendo derrumbe del 64%.

Fuente: El Economista

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