La divisa digital lidera la recuperación del mercado cripto mientras las “manos grandes” confirman una tendencia que puede contener el precio
Bitcoin volvió a vigorizar la pizarra de las monedas digitales: esta semana, buscó testear la resistencia de los u$s80.000, ante noticias de negociaciones entre EE.UU. e Irán que prometen destrabar el conflicto en Medio Oriente.
Sin embargo, la tensión no se disipa. El crudo sigue por encima de los 100 dólares por barril y promete mantenerse “alto” el resto del año. En ese contexto, Wall Street apuesta al mercado cripto, pero en dos monedas en particular.
La gran apuesta cripto de Wall Street
El mercado cripto volvió a mostrar señales de risk-on, con un dato concreto: los productos de inversión en activos digitales registraron entradas por u$s1.400 millones en la última semana, el mayor flujo desde enero, según CoinShares.
El movimiento marca un cambio en el posicionamiento, con recomposición del apetito por el riesgo y regreso de capital institucional tras semanas más defensivas. El flujo, sin embargo, no fue generalizado. Bitcoin concentró la mayor parte de las entradas, con u$s1.116 millones, y volvió a posicionarse como el principal activo dentro del ecosistema.
La suba por encima de los u$s76.000 contribuyó a sostener el interés, en un contexto en el que los inversores priorizan liquidez y profundidad de mercado. En lo que va del año, la divisa digital líder acumula u$s3.100 millones en inflows.
Ethereum también registró entradas relevantes, por u$s328 millones, su mejor semana desde enero. El dato sugiere una mejora en la demanda, aunque todavía con un sesgo concentrado en los activos más consolidados.
En contraste, el resto del mercado mostró un comportamiento más débil. XRP y Solana registraron salidas por u$s56 millones y u$s2,3 millones, respectivamente. Esto refleja que, por ahora, el flujo no se está extendiendo de forma homogénea y que los inversores mantienen un criterio selectivo.
A nivel geográfico, Estados Unidos explicó la mayor parte de los ingresos, con u$s1.500 millones en la semana, lo que confirma el rol de la demanda institucional como principal motor. En conjunto, los activos bajo gestión alcanzaron los u$s155.000 millones y los flujos representaron el 0,91% del total, el nivel semanal más alto del año.
El cuadro general muestra una mejora en el apetito por riesgo, pero con foco en pocos activos. Bitcoin lidera el movimiento, Ethereum acompaña y el resto del mercado todavía no muestra una recuperación consistente en términos de flujos.
La gran apuesta cripto de Wall Street
Matías Part, analista de Bitget, ratifica a iProUP que los fondos cripto recibieron u$s1.400 millones la semana pasada, el mayor flujo semanal desde enero y la tercera semana consecutiva en terreno positivo.
“El movimiento estuvo impulsado por la ruptura de BTC por encima de los u$s76.000, el optimismo por la extensión del alto el fuego y un dato de inflación core en EEUU que no generó preocupación”, refuerza.
En ese marco, destaca una rotación hacia activos con mayor grado de institucionalización, en deterioro de XRP y Solana. Esto sugiere que el criptoactivo más capitalizado puede mantener su senda al alza.
“El dinero institucional está priorizando losactivos con ETF aprobado, infraestructura regulada y liquidez profunda, dejando de lado el resto. Es una demanda que ya no depende de un catalizador macro puntual, sino de la propia estructura de distribución que se viene consolidando desde el año pasado”, agrega.
En la misma línea, Ramiro Rodríguez, CFO de Fiwind, remarca que el flujo confirma un cambio en la dinámica del mercado: “Los u$s1.400 millones dejan claro que ya no es solo el retail el que mueve los precios, sino que el capital institucional está ganando peso, sobre todo ahora que tiene vías más simples de acceso como los ETF”.
Según explica, en ese contexto Bitcoin concentra la mayor parte de la demanda por su rol dentro del sistema: “Es el activo más sencillo de entender para los grandes jugadores, funciona como una especie de oro digital, tiene mayor liquidez y un marco regulatorio más claro que el resto”.
En cambio, activos como XRP o Solana quedan relegados porque no encajan en los criterios actuales del inversor institucional”, agrega.
Y concluye: “Son proyectos más vinculados a casos de uso específicos, con mayor volatilidad, incertidumbre regulatoria y sin el respaldo de ETFs. Para los fondos, no son activos base como Bitcoin, sino apuestas más tácticas. En un contexto internacional más tenso, es lógico que prioricen exposición a BTC, que tiende a mostrar menor volatilidad relativa frente a escenarios adversos”.
Fuente: Iprofesional
Leave a Reply