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Los precios mayoristas de EE.UU. saltan y se viene un período desafiante

Los precios mayoristas de EE.UU. saltan y se viene un período desafiante

Como directa consecuencia de la suba del petróleo y de los aranceles de Trump, los precios mayoristas de EE.UU. subieron a los mayores niveles desde 2022. Eso plantea que Kevin Warsh, que asume este viernes, deberá mantener tasas altas durante más tiempo, y pone en duda el valor de los bonos mundiales. El dólar global volvió a actuar como refugio y también subió en el mercado local. Las acciones y los bonos argentinos no tuvieron un buen día.

En un día en el que el foco de todo fue un frío recibimiento del Gobierno chino a Donald Trump, que se reunirá mañana con el mandatario Xi Jinping, el dato que atragantó a operadores e inversores mundiales fue la inflación mayorista que tuvo EE.UU. en abril: 1,4% mensual (el nivel más alto desde marzo de 2022) y 6% anual (el número más elevado desde diciembre de 2022).

El avance de los precios mayoristas asusta porque este número tan alto de abril anticipa que la inflación minorista de mayo va a ser muy dura para los norteamericanos. Y, en el día en el que el Senado estadounidense le dio el aval a Kevin Warsh para que este viernes reemplace a Jerome Powell en la Fed, empieza a comprenderse con una claridad cada vez más evidente que el mundo va hacia un período con tasas de interés más altas. Y esto, sin dudas, actuará como una verdadera trampa para todos los inversores colocados en bonos internacionales privados, que en este momento tienen tasas a vencimiento similares al movimiento que tuvieron los precios mayoristas el mes pasado.

Por supuesto, hay infinidad de incógnitas en el medio. Así como Irán le puso un peaje al estrecho de Ormuz, la delegación de empresarios que acompañó a Trump a Beijing se encontró con el rumor de que los chinos quieren colocarle un peaje similar al estrecho de Malaca, entre Malasia y Sumatra, por donde pasa el 40% del comercio mundial. Y, como si eso fuera poco, también se divulgó que el Presidente Xi no atraviesa un buen momento a nivel interno, con resistencia sobre todo militar por los recortes de que el primer mandatario chino de por vida ejecutó recortes de gastos y retiros altos mandos en ese sector.

Todas estas incógnitas en torno a las dos grandes potencias mundiales alborotaron los precios de los commodities. Esta vez la tensión no estuvo con el petróleo, que retrocedió apenas. Ni tampoco sobresalió una fuga hacia posiciones refugio como los metales preciosos o las criptomonedas. Pero sí está provocando una gran tensión en los metales que funcionan como electro conductores. China y EE.UU. pelean por las tierras raras, por la Inteligencia Artificial, y allí hay una pelea por elementos como la onza de plata o, mucho más, con el aluminio y el cobre, que siguieron escalando fuerte hoy, hacia nuevos récords históricos.

Obviamente, todos estos elementos general una sensación de gran inestabilidad y provocan como inmediata consecuencia una aversión al riesgo. Y, se sabe, entre los países más riesgosos del mundo (esencialmente por tener un BCRA sin reservas netas) la Argentina sufre este tipo de viento en contra mundial y, con nuestro “alto beta” (sobre reacción), si el mundo se incomoda, el mercado argentino se incomoda todavía más, lo que no es bueno para la frágil posición económica que tiene el país desde hace años.

Pero, más allá de eso, el INDEC difundió hoy un dato que causó gran alivio para el Gobierno. El uso de la capacidad instalada de la industria subió desde 54,6% en febrero a 59,8% en marzo, con sectores que anotaron un gran repunte, como productos químicos (que pasaron de un uso del 53,8% al 69,5%) y metales básicos (desde 63,3 a 73,3%). Aunque hay todavía áreas muy rezagadas como la metalmecánica que está con un uso de apenas 40% y los textiles que están en 40,2%, por lo que ahí hay todavía niveles muy altos de capacidad ociosa.

Así, mientras las economía argentina se va reconvirtiendo a los ponchazos, el mundo está demostrando que los inversores internacionales están buscando refugio en las monedas de las dos grandes potencias, con el yuan y el dólar subiendo fundamentalmente contra el yen y contra las monedas europeas. Aunque a nivel cono sur también se vio una suba del billete verde. El dólar subió de modo consistente en Brasil y tuvo una reacción en el mercado cambiario local.

En promedio, el dólar en la Argentina anotó una suba del 0,4%, en un día en el que el BCRA volvió a comprar una buena cantidad de dólares (US$ 185 M) pero lo más importante fue que las reservas saltaron en US$ 346 M hasta llegar a un nivel bruto nominal récord histórico de más US$ 46.500 M, cuando en diciembre de 2023 Milei había recibido al BCRA de la mano de los Fernández y Massa reservas brutas por apenas US$ 21.000 M.

Además de ese dato muy alentador, hoy se concretó una nueva licitación de deuda. Había vencimientos por $ 11 B y, con 6058 ofertas, la secretaría de Finanzas colocó papeles por $ 10,7 B con plazos más largos y tasas más bajas. Al tiempo que también se captaron US$ 295 M en Bonares cortos: específicamente US$ 152 M en el Bonar 2027 (AO27) con una TIR del 5,1% anual y US$ 143 M en el Bonar 2028 (AO28) con una TIR del 8,55% anual

En esta operación, sobre el total del dinero captado, el 42% fue en una letra del tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de septiembre de 2026 (S30S6 – reapertura), el 23% en un bono del tesoro nacional en pesos dual CER / TAMAR con vencimiento 29 de junio de 2029 (TXMJ9 – reapertura), el 21% en un bono del tesoro nacional en pesos dual CER / TAMAR con vencimiento 30 de junio de 2028 (nuevo), el 7% en un bono del tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 30 de septiembre de 2027 (TZXS7 – reapertura), el 5% en una letra del tesoro nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 30 de septiembre de 2026 (D30S6 – reapertura) y el 2% restante en un bono del tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 31 de mayo de 2027 (TZXY7 – reapertura).

La mayor parte del dinero captado fue en un papel corto a tasa fija que pagó una tasa del 28,1% anual. La otra gran parte fue colocada en bonos duales, ajustables por CER o tasa TAMAR, con sobre tasas de entre 4 y 6,2% anual, con vencimientos después de la elección presidencial. Una pequeña parte fue tomada en papeles ajustados por inflación con sobretasa del 1,5% anual con vencimiento a mayo 27 y del 5% anual a setiembre 27. Y la parte más reducida fue en un papel ajustable por tipo de cambio a setiembre 26 con sobre tasa adicional del 5,1% anual.

Mientras todos estos movimientos se concretaban con el dólar y con los títulos públicos, el equipo económico sigue tratando de generar liquidez para que la actividad de la economía real levante, esencialmente con la vuelta del crédito, algo que por ahora no se está viendo demasiado, Pero, en cambio, la tasa de los plazos fijos sí continúa a la baja: por plata chica bajó de 20 a 19,9% anual (15% en bancos grandes y 24% en bancos chicos) y por plata grande bajó de 25,3 a 25,1% anual.

Y, detrás de todo eso, los títulos argentinos no tuvieron una buena jornada. Influenciados por el viento en contra internacional, que anticipa chances de estanflación global y tasas más altas por más tiempo, los bonos argentinos se mantuvieron casi inmóviles y el riesgo país volvió a subir levemente. Y la peor parte se la llevó la Bolsa porteña, que bajó más que Wall Street y que San Pablo, con una baja en bloque para las ADR argentinas en NY (aunque hubo una mejora para Telecom y Clarín, lo cual hizo correr la sospecha de que el Gobierno estaría por aprobarle al grupo periodístico la fusión de Telecom con Telefónica.

Con todo eso de fondo, las tasas largas de EE.UU. se sostuvieron todavía más, a dos días de la llegada de Warsh a la Fed: se pagó 3,8% anual a 1 año de plazo, 4,1% anual a 5 años, 4,5% anual a 10 años y 5% anual a 30 años. Por lo que en el exterior el dólar subió 2,2% en Brasil, 0,2% contra el euro, el franco suizo y el yen y 0,1% contra la libra, no cambió contra el yuan y bajó 0,3% en México y 1% en Chile.

Al tiempo que, a nivel local, el dólar mep achicó, pero tanto el blue, como el ccl y los dólares oficiales estuvieron hacia arriba. Con el dólar oficial a $ 1412,45, el BCRA compró US$ 185 M en el mercado local y, al final del día, la autoridad monetaria sumó reservas por US$ 346 M, con el nivel bruto más alto de los últimos años. Y, a pesar de eso, el dólar oficial subió $ 3,78 hasta $ 1412,45, el dólar blue subió $ 5 hasta $ 1420, el dólar senebi subió $ 2,33 hasta $ 1422,96, el dólar mep bajó $ 1,28 hasta $ 1424,96 y el contado con liqui saltó $ 12,57 hasta $ 1484,69. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 0,5% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 7%.

Esta firmeza del dólar sigue inquietando a los que están montados en maniobras de carry trade, ya que con una inflación anual esperada en la zona del 30%, se está pagando 19,9% anual por plata chica y 25,1% anual por plata grande. Y, con todos concentrados en la licitación de hoy, los bonos argentinos tuvieron poco volumen en el mercado secundario, por lo que el riesgo país subió 6 unidades hasta 517 puntos básicos.

En papeles privados hubo gran volatilidad. Se anotó cierre mixto para la Bolsa de Nueva York, con baja del 0,1% para el Dow, alza del 0,6% y suba del 1,2% para el Nasdaq. En tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 1,8% y la Bolsa de México subió 0,1%.

Y la peor parte fue para el mercado bursátil local. Con $ 62.838 M operados en acciones y $ 248.402 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,9%. En tanto que las ADR argentinas en NY anotaron suba del 2% para Telecom, con baja en bloque del 1 al 8% para Bioceres, BBVA, Edenor, Macro, Supervielle, Pampa E, YPF, IRSA, Cresud, Mercado Libre y Galicia.

Finalmente, en commodities, el petróleo estuvo en un día tranquilo, bajó 1,5% con los ojos puestos en lo que salga mañana del encuentro entre Xi Y Trump. Los metales preciosos actuaron mixtos. Los metales básicos tuvieron un día muy firme. En Chicago subió el trigo, mejoró la soja, pero bajó el maíz. En Rosario la soja subió (los productores la retienen, a la espera de menores retenciones o un dólar más alto), pero luego hubo bajas para el trigo, el sorgo y el girasol. Y, por último, el Bitcoin bajó otro 1,5% con mermas similares en el resto de las criptomonedas.

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