yer hubo tres buenas noticias para Argentina, dos internas y una externa, y sin embargo el resultado del mercado financiero local volvió a mostrar números negativos, con dólares financieros libres en alza, bonos débiles y otra fuerte caída para las acciones, que se retrotrajeron a precios en pesos que habían registrado hace nueve meses, período en el que el país sufrió una inflación del 35%.
Las dos noticias locales positivas son bien diferentes. Por un lado el laboratorio Richmond, con planta en Pilar, anunció que acaba de fabricar 21.000 dosis de la vacuna Sputnik V, que las enviará a Rusia al Centro Gamaleya para que haga el control de calidad, y si todo se aprueba comenzará a producir a escala a partir de junio, dentro de dos meses. Y la otra novedad tuvo que ver con un anuncio oficial: se lanzó una nueva línea de créditos hipotecarios denominada “Casa propia” para sostener a la construcción, que en las últimas semanas mostró signos de debilidad.
Y la noticia positiva externa llegó desde el mercado norteamericano de Chicago, donde se anotaron fuertes subas para el maíz (2,4%), la soja (1,5%) y el trigo (1,1%), consolidando más el avance de los cereales y llevando al “yuyito” a su mayor valor de los últimos siete años, lo cual significa un fuerte flujo de divisas para el campo argentino y de ese dinero una gran parte se la lleva el Estado, con suma de reservas para el Banco Central.
Los tres anuncios deberían haber generado un mercado financiero exultante, con dólar en baja, bonosen alza y acciones explotando. Sin embargo, ocurrió exactamente todo lo contrario. Los dólares financieros libres volvieron a subir, los bonos se debilitaron más y llevaron al riesgo país otra vez hasta 1.593 puntos básicos. Y la Bolsa de Buenos Aires cayó otro 2,4%, convirtiendo al recinto de todos en el que tiene peor resultado de todo el planeta; anotándose además una caída en bloque de hasta el 5% en los ADR argentinos que cotizan en Nueva York.
Por qué actuó el mercado con tendencia completamente opuestas a las buenas noticias que sobresalieron a lo largo de todo el día? Los analistas desgranaron los anuncios. Afirmaron que Argentina viene muy retrasada en vacunación respecto de los países vecinos (Brasil, Uruguay y Chile) y que lo que produzca Richmond ayudará, pero vendrá en un proceso lento, por lo que habrá que pasar todo el invierno con pocas vacunas.
Los operadores manifestaron además que la soja logró marcar otro récord, pero diferenciaron un detalle consistente. El cereal subió 76% entre marzo del año pasado y enero de este año, mientras que la mejora en los últimos 90 días fue de apenas 3%, lo cual refleja que la tendencia alcista se va aplacando, considerando además que hasta ahora, con todos los dólares cobrados, el BCRA sólo logra sumar a las reservas apenas el 8% de las divisas que entran, porque el resto se quemó para frenar artificialmente al dólar o para hacer unos pocos pagos de deuda o de importaciones.
Y el tercer elemento que desalentó al mercado fue la línea hipotecaria. Con una inflación creciente, alimentada en parte por el freno de importaciones, que son insumos para el sector, los productos para construir anotaron una suba de precios enorme en los últimos siete meses, y que debido a ese incremento muchas obras o mejoras que estaba haciendo mucha gente en sus casas se frenó en marzo, dejando a muchos obreros del sector nuevamente sin trabajo. Pero, además, desmenuzando la línea “Casa Propia”, concluyeron en que tiene mucho de electoral, ya que s ofrecen de manera grandilocuente 87.000 préstamos hipotecarios, pero de ese total 65.000 del total serán orientados a reparaciones y solo 22.000 a nuevas viviendas y para los que tengan terreno y lo pongan en garantía.
Por esas razones, con un mundo que tuvo ayer un freno en la caída mundial del dólar, ya que en el exterior, el billete verde subió 0,8% en México, 0,3% contra la libra, 0,2% en Brasil, no cambió contra el euro, y bajó únicamente 0,1% contra el yen y cedió 0,5% en Chile, en Argentina los dólares oficiales volvieron a anclarse, pero los financieros se siguen despertando.
Bonos y acciones
Por todo eso, los bonos argentinos volvieron a perder otro 0,3%, comprometidos además porque los mercados internacionales están empezando a comprender que a pesar de las vacunas se vendrán meses de difícil adaptación, y en consecuencia ayer mismo hubo una leve marea roja en todas las bolsas, con bajas no demasiado marcadas paro bajas al fin, y dentro de todo ese espectro el mercado argentino sigue siendo largamente el peor de todos.
La Bolsa de Nueva York, a pesar de los estímulos de Biden, anotó bajas del 0,7% promedio, con el Nasdaq como el peor de todos, porque hay cada vez más empresas compitiendo con las mismas cosas, y con el índice Russell 2000, que mide lo que pasa con las pymes, anotando un derrumbe del 2%, lo cual indica que para las empresas más chicas las dificultades serán todavía más serias. Con ese contexto, las bolsas latinoamericanas estuvieron mixtas: México logró subir 0,9% tras bajas en las ruedas previas y San Pablo terminó con una merma del 0,7%.
Y el peor de todos fue el recinto porteño. Con $938 millones operados en acciones y $1.557 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires cayó 2,4%, pese a que Richmond frente al anuncio tuvo un notable salto del 33% en su valor. En los ADR argentinos hubo duras estocadas para Telecom, TGS, Cresud, IRSA y Loma Negra.
Esta vez, la debilidad del dólar no trajo buenas noticias para todos las commodities. El petróleo perdió precio. Los metales preciosos estuvieron apenas sostenidos. Los metales básicos actuaron débiles. Las criptomonedas lograron frenar la gran caída que iniciaron el jueves pasado. Y lo mejor fueron los granos, tanto en Chicago como en Rosario.
Fuente: El Economista
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